Ficha técnica
Producción: Peter Kiernan, Chaning Tatum, Gregory Jacobs
Dirección: Steven Soderberg
Año: 2023
Plataforma: Netflix
Duración: 112 min
Reparto: Chaning Tatum, Salma Hayek
Una película en la que el protagonista que es bailarín no baile es como poco, extraño.
En esta ocasión, tenemos a Salma Hayek que forma un buen tándem junto a Tatum si no fuera porque acapara la escena ella y la química entre ellos se disipa ante un romance que no acaba de arrancar.

Contexto
Es la tercera entrega de una trilogía que cierra con el título «El último baile». La cinta presenta un tono mas maduro que acompaña a la propia madurez del bailarín, reconvertido ahora en camarero, se niega a volver a sus orígenes y juntar a los chicos en un nuevo show, sin embargo, la adinerada Maxandra Mendoza, en medio de un litigio judicial por su divorcio, cae rendida al encanto de Mike Lane y aprovecha esta oportunidad para proponerle un jugoso negocio, reconvertir un antiguo teatro en una sala de espectáculos donde Mike ejercerá de creativo y director.
Un nuevo enfoque que se aleja mucho del estilo videoclipero al que nos acostumbró la primera y segunda. Con un ritmo que decae para soportar una historia poco creíble.

Crítica
Las escenas de Londres tienen un toque casi teatral, que combina bien con el tono de la película, otorgándole un aire sofisticado. No obstante, la paleta de colores es algo predecible, manteniéndose dentro de tonos cálidos y apagados, lo que contribuye a la falta de energía que se percibe en ciertas escenas.
Las anteriores tenían una fotografía y un tono más seductor, y por supuesto una pasarela de modelos masculinos que hacían las delicias de las espectadoras, haciendo de cawboys o bomberos, en plena efervescencia treintañera.

NO….. VAMOS A BAILAR.
El aspecto más esperado, la coreografía, es técnicamente correcta, con secuencias bien coordinadas y ejecutadas por Tatum y su equipo de bailarines. Sin embargo, la innovación que había sorprendido en las primeras entregas aquí se diluye.
Es el último baile del actor y personaje y se hace de rogar, se hace esperar.
Las coreografías carecen del dinamismo que hizo famosa a la franquicia, y aunque los números de baile están bien filmados y montados, no logran impresionar ni transmitir la emoción de las anteriores. La coreografía parece más contenida, más teatral que energética, lo que se aleja del tono vibrante que los fanáticos esperaban.

MÁS SALMA QUE TATUM
Pero estamos en 2024, en el #metoo y en la revolución femenina, las mujeres son independientes y son ellas las que acaparan la escena, las que eligen a los hombres y dirigen sus impulsos. Han pasado once años de la primera y se nota.

En cuanto a la ejecución, aunque la película mantiene algunos de los elementos atractivos de sus predecesoras, como la coreografía y el carisma de Tatum, la historia es floja y repetitiva, con poco desarrollo en sus personajes.
Mientras algunos espectadores disfrutan de la energía visual y el enfoque en los bailes, le falta la chispa que hizo destacar a las anteriores entregas, centrándose demasiado en desarrollar una historia cuando lo relevante es ver a Tatum bailar y a la propia Salma Hayek.
Opinión personal:
A pesar de sus defectos, sigue siendo una opción ligera para quienes busquen entretenimiento sin muchas pretensiones. Sin embargo, es el claro ejemplo de que han querido romper estereotipos y desvincularse de las anteriores y eso no siempre funciona. AL terminar de verla, lo único que quieres es volver a ver la primera.


