El día que le dije a Mario Casas que parara quieto.
En la sesión del Photocall de la película ESCAPE, acompañado de Anna Castillo y el resto del equipo directivo. Mario tiene una gracia especial, no es especialmente guapo pero tiene cierto “sex-appeal” y es seductor, no es muy alto ni muy simpatico, yo diría que es correcto. Lleva bastante tiempo moviéndose en esto del faranduleo y es consciente de su potencial.
Se ha convertido en actor.

Sus inicios en series conocidas y en la trilogía de “Tres metros sobre el cielo” le encumbraron a lo mas alto hace ya quince años, siendo un adolescente que acaparaba portadas de revistas y hacía las delicias de alocadas jovencitas. Pero poco a poco, se ha ido convirtiendo en actor de método. Ha destacado en títulos como El practicante, “No matarás”, “Mauthausen” o “Mi soledad tiene alas” en la que se estrenó como director.

anécdota
En un momento dado, al entrar en el photocall, el actor hizo amago de sentarse en uno de los elementos decorativos preparados para la ocasión, que acompañaban a la película. El bajo del pantalón se le subió varias veces y se produjo una curiosa y divertida batalla entre el pantalón y él.
Entonces le grité “Pero quieres parar quieto!” y me pareció atisbar una sonrisa….
Mario, Anna y Cortés, un buen tándem

No «Escapes»
Venía para presentar «Escape» junto a Anna Castillo, dirigida por Rodrigo Cortés, dentro de la programación del Festival de Cine de Donostia. Todos estamos impacientes por verle llegar, su fama le precede. Es bajito y delgado pero tiene un halo de seductor del que él es conocedor y lo utiliza.
El actor llegó al Kursaal rodeado de gran expectación, atendió a los medios y posó en la alfombra roja antes de la proyección oficial. Durante la rueda de prensa, destacó la complejidad de interpretar al protagonista, un hombre que decide recluirse voluntariamente en prisión, y agradeció al equipo el trabajo conjunto. Casas subrayó que el rodaje fue intenso y emocionalmente exigente, pero también “uno de los más enriquecedores” de su carrera. La presentación cerró con una prolongada ovación del público en la sala, que recibió con interés el nuevo proyecto.
La entrevista
Periodista: “Mario, ¿cómo te preparaste para interpretar a N., un personaje tan límite que decide ingresar voluntariamente en prisión sin motivo legal?”
“Fue un reto grande. Empecé por aislarme, entender su estado psicológico, lo que lo lleva a tomar esa decisión. El director me permitió experimentar con ensayos, movimientos, gestos… trabajar mucho la corporalidad. Fue un aprendizaje intenso.”


“¿Qué te atrajo de la historia y del guion de Escape para aceptar un papel tan exigente?”
El conflicto interno del personaje, esa paradoja de querer el control dejando que el sistema se haga cargo… Me pareció una forma muy potente de explorar la alienación. Además, Rodrigo Cortés aporta una visión que mezcla dramatismo con humor absurdo, y eso le da a la película una dimensión distinta.”
Periodista: “¿Cómo crees que reaccionará el público ante una película que plantea un personaje que prefiere la cárcel a su propia libertad?”
“Creo que hay una parte en la audiencia que lo comprenderá, que sentirá empatía; otra que estará incómoda. Pero esa incomodidad es buena en cine. Ojalá Escape haga que la gente se cuestione qué haría en su lugar, hasta dónde llega la libertad interior frente a la externa.”
